dimarts, 19 de febrer del 2013

VERDAD DE LA BUENA



Manoli que tu noviete es más feo que Picio, ¿sabes? Y además me ha tocado el culo, y si faltaba algo para engordar la vaca, el Gervasio de tus entretelas me mira las tetas que me las taladra. Mi amiga Silvia de Gijón siempre me aconseja que vaya con la verdad por delante, pues nada, solucionado el dilema, la verdad y nada más que la verdad, como dicen en las pelis de juicios.

Al salir del lavabo, con Manoli un poquito mosqueada porque se huele que su pimpollete a una servidora no le acaba de convencer, nos sentamos en la mesa y sin venir demasiado a cuento Gervasio dispara una preguntita.
-          ¿Y tú Puri no tienes novio?
-          Pues no.
-          ¿Y eso?
-          Pan con queso.
-          ¿Y lo soportas bien?
-          Fenomenalmente.
-          No te chulees que vas más quemada que el palo de un churrero.

Será cabrona la Manoli de los cojones, ahora me cruje por las espalda, a traición, si le hubiera dicho que Gervasio era un tío majísimo, guapísimo, elegantísimo, amabilísimo, divinodelamuertísimo, hubiera achantado la boquita de piñón, pero como me he hecho la longuis ahora se venga la muy….

-          Ah, sí…. Explica, explica…

Será salido este gilipollas de Gervasio, qué quiere que le explique cómo me pajeo para luego machacársela él en la trastienda de la charcutería. ¿La verdad, Silvia? ¿Verdad de la buena? Pues agárrate que vienen curvas.

-          Oye, Gervasio, tú eres un poco baboso, ¿verdad?

Al manipulador de butifarras, ajenas y propias, se le cambia la cara de golpe, a Manoli ídem de ídem. 

-          Puri…
-          ¿Me has preguntado en el baño mi opinión, verdad?
-          Pues sí, pero…

Ay gorriona, que te has acojonao, que les has visto las orejas al lobo, cuando le he pegado el revés a dos manos te han entrado el canguele. Al principio vienes de legal, esperando que te mienta y  que te diga que tu gachón es el primo segundo de Brad Pitt pero cuando me suelto el pelo te achantas toda. Mala suerte, ya me he desatado y ahora no es cuestión de sacar la pata. 

-     Gervasio eres un baboso de marca mayor, y no me equivoco nunca, porque a mí los babosos me dan urticaria, ¿sabes? Y desde que te he visto que tengo unos picores y no en el chocho precisamente.
-          No hace falta que seas tan ordinaria Puri.
-          Si esta es tu amiga, cómo serán tus enemigas….
El baboso se cree muy ingenioso pero es un tonto del culo del copón.
-          Soy su amiga y por eso no me gusta nada que le quieras pegar el timo de la estampita.
-          ¿Yo? ¿Qué dices, chalada?
-          ¿Chalada? ¿Y tú, qué, cantamañanas?
-          Yo me largo, paso de escuchar más tonterías….
-          Puri no me esperaba esto de ti, la verdad…
-          La verdad es la que tiene la puta culpa. La verdad es que tu Gervasio me ha puesto la mano en el culo a las primeras de cambio. La verdad es que no ha parado de mirarme el canalillo, joder, que porque sea tu amiga no quiere decir que sea gilipollas. A qué viene eso de saber detalles de por qué estoy tan quemada… vamos, tía, blanco y en botella. Este tiparraco te hace el salto la misma noche de bodas.
-          Tú lo que me tienes es envidia. Y estás amargada, eso es lo que te pasa. Vámonos Gervasio… 

¿Envidia? ¿De ese cavernícola con patas? Lo que hay que oír. Salen los dos por la puerta como si los persiguiese una legión de vampiros. Y yo tendré que pagar su consumición, olé la educación y los modales.
Ya lo decía mi agüelica, las verdades acaban con las amistades.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada