dijous, 28 de febrer del 2013

GATO ENCERRAO




-       Que me lo he pensado, que sí, que a lo mejor tienes razón, que soy una malpensada de tomo y lomo. Que hace mucho tiempo que somos amigas y no vamos a tirarlo todo por la borda.  Manoli, ¿cuándo es la boda?

-          No sé.

La noto friucha, es  normal, puede que me pasara de rosca. Me imagino que me pegará un chorreo en cuanto pueda. Tengo que sacar mi mejor versión para conseguir limar asperezas. Intento driblar por la derecha para tirar los pelillos a la mar.

-          ¿Ya te has probado el traje?
-          No.
-          ¿Y cuándo tienes previsto…?
-          No sé.

Está peleona, es normal, ¡un trío! Si es que ahora que lo pienso me parto la caja. Joder, Purita, tienes unas ideas de bombero del copón. ¡Ménage à trois! Qué bemoles… Insiste, maja, insístele porque te pasaste tres pueblos. Dribling para la izquierda. 


-        ¿Y el restaurante? ¿Ya habéis escogido el menú? Langostinos parisien que no falten, eh, Manoli, que yo me quiero poner tibia, luego ya me marcaré la dieta de la alcachofa, del pimiento morrón o de la alcaparra, pero ese día reviento, hasta que salten las costuras del vestido…

Silencio. Joder, cómo me está apretando la cabrona, no me pone ni una alcayata a la que arrimarme. No hay que ser así, Manoli, no se puede ser tan rencorosa, hay que perdonar, hay que olvidar, hay que mirar para adelante. 

-          Tu madre debe estar muy contenta… como si la viera, eso de que se la case la hija…

Estoy hablando sola como una gilipollas integral. Coño, que se me está acabando el repertorio, esta Manoli me está sacando de quicio y yo me conozco, al final explotaré y tendré que volver a pedirle perdón. Soooo… Purita, no pierdas los nervios y hazte cargo que lo que le dijiste era gordo de verdad, o sea que un poquito de penitencia es lo mínimo. A sufrir toca.

-         ¿Habéis puesto lista de boda en algún sitio?
-          No.
-         ¿Dinerillo contante y sonante?
-          No sé.
-         ¿No sé, Manoli? Joder, alguna forma de hacerte un regalo habrá, digo yo…

      Doble ración de silencio. Me cago en todo lo que se menea.
-         Ya te llamaré en otro momento, veo que todavía tienes que digerir un poco la tontería mía del otro día…
-          No, Puri, es que…

¡Aleluya, gloria al Señor! Se ha dignado en pronunciar mi nombre en un tono comprensivo. Sigue, sigue…

-          No sé por dónde empezar…
-          Por el principio…

Mira que la bromita no es tonta ni nada. Manoli parece que está dispuesta a gastar más palabras. Aprovecha jodía, que son gratis.

-          Nos tenemos que ver.
-          Cuando quieras, Manoli.
Parece que le tiemble la voz, como si quisiera llorar. Esta Manoli no está fina.

-          Ya te llamo.
-          ¿No me puedes avanzar nada?
-          Mejor cara a cara, es una cosa muy seria…
-          No me asustes…
-          Soy muy tonta, Puri, pero que muy tonta.
-          ¿A qué viene eso, Manoli, no digas tonterías?

Me doy cuenta de que he metido la pata, las tonterías las dicen los tontos. Purita, a ver si no la cagas con tus descuidos.  Se me ha echa a llorar por teléfono, moquea y todo, joder, vaya panorama. Me espero mientras hipea y espero que amaine el temporal. Qué fuerte, qué le habrá hecho el puto Gervasio. Le saco los higadillos. Mamón de mierda. ¡Alto Puri, joder, que te subes como la cerveza!

-          Te llamo y nos vemos- me dice sin parar de lloriquear.
-          ¿Voy a tu casa? Es que tengo a Fernandito viendo los dibujos, ¿vente tú?
-          Vale.

Esto me huele a gato encerrao.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada