Me ha llamado la seño para tener una
entrevista sobre mi Fernandito. Mi niño va a P-5, a la clase de los caracoles.
¿Y esa manía de ponerle nombres de animalicos? ¿Qué pasa que los críos de esa
clase son lentos de cojones? Le pego un
toque a su padre para que me acompañe, se me enrolla con que tiene mucho
trabajo y le digo que él sabrá, que yo luego no le explico nada. ¡El que quiera
peces que se moje el culo! ¿O no? Al final le da cosa y le pide un par de horas
a su jefe. Allí nos tienes a las tres de la tarde a los dos sentados en las
sillas que utilizan los alumnos mientras ellos levantan polvareda en el patio.
Milagros, la seño, es un retaco, metro cincuenta y pico le echo yo a la gachí,
total, que se sienta perfectamente en una de esas sillas, pero una servidora ya
queda un poquico forzada, suerte que vengo con pantalones si no se me ven todas
las bragas. Y no os digo nada de Manolo que nos sabe cómo colocar las piernas
sin que parezca que está cagando.
-
El crío tiene carácter.
-
Pues no sé a quién le ha salido-
digo yo tirando pelotas fuera.
-
Puriiiii- se le escapa a Manolo
por lo bajini.
-
Vale, yo de pequeñaja era de armas
tomar, pero luego tenemos los dos muy buen fondo.
Nos explica que ayer tuvo que castigarlo porque
se arreó a guantazos con Manolito, otro de su misma calaña.
-
Pues él si no le hacen nada no
salta. Es muy noble. Pero claro, si le tocan las castañuelas…
-
Fue cosa de los dos.
-
Que mi Fernandito es un trozo de
pan, ¿lo conoceré yo?
-
Puriiiiii- Manolo vuelve a
frenarme porque el amor de madre me confunde.
Parece ser que tampoco es muy trabajador, se
cansa de todo muy rápido, vuela una mosca y ya me lo tiene distraído dice la
seño.
-
Pues tendréis que echar
insecticida.
-
Es un ejemplo, Puri. Lo que te
quiero decir es que no se concentra. Ya le he dicho a la psicóloga que le eche
un vistazo.
-
¿Un vistazo? ¿A mi Fernandito? ¿La
que mira a los taraos? ¡Ni hablar del peluquín!
-
Puriiiii- Manolo vuelve a tirarme
del freno de mano.
-
Ni Puri, ni pollas. A mi niño no
le falta ningún tornillo, ¿está claro?
-
No te pongas así mujer, es para
fomentar su capacidad de concentración.
-
¿Capacidad de concentración? Ponle
los dibujos y ya verás lo poco que se distrae el crío.
-
Ya, pero supongo que querrás que
aprenda a leer y a escribir, y a sumar…
-
Pues claro, Milagros, no vendrá al
cole a ver los dibujos.
-
Entonces, ¿vienes a las mías?
-
Yo creo que es cosa de Manolito
que lo distrae.
-
Puriiiii- Manolo me está
desgastando el nombre.
-
Fernandito no necesita a Manolito
para encantarse. Él solito se basta y se sobra para encantarse con cualquier
cosa.
Cambio de tercio. Milagros nos enseña unos
trabajos manuales que han hecho los caracoles en el último mes. El de mi
Fernandito es el mejor. No es porque yo sea su madre, está más claro que el
agua. Puriiiiii. Ya me lo digo yo antes que Manolo vuelva a la carga.
-
¿Me ha dicho el niño que no lo
quieres dejar ir de excursión?
-
¿Cómo?-pregunta Manolo muy
extrañado.
¿No me miréis así? Cada una tiene sus traumas y
el mío es este. Qué coño, tengo un hijo nada más y se escucha cada cosa. Que si
accidentes de los autocares, que si un niño que se despista (y el mío por lo
que parece es un profesional) y lo atropella una moto, que si lo rapta un
pederasta, que si le cae un ladrillo de una obra, que si me lo muerde un perro.
Total, que lo dejo con la Fefi y yo sufro menos.
-
Puriiiiiii- quinto aviso del
Manolo y yo ya estoy que exploto.
-
Que no y que no… más adelante.
-
Pues va a ser el único de la clase
que no va al zoo, ¿sabes?
-
¿El único? ¿Mi niño? Apúntalo,
joder, ya pondré una velita a la Virgen.
La entrevista llega a su fin pero antes de que
nos larguemos Milagros hace un aparte conmigo aprovechando que a Manolo lo han
llamado para repartir un pedido urgente.
-
Puri, te tengo que pedir un favor….
-
Dime, Milagros, si está en mi mano.
-
No te voy a ir con rodeos. Mira,
Puri, no le hagas los deberes a Fernandito.
-
¿Yo? ¿Cómo puedes pensar que yo…?
-
La letra, Puri, la letra, que la
imitas muy mal.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada